Turri Circular

El cantón de Turrialba representa el 52% del área total de la provincia de Cartago. Se caracteriza por ser un territorio montañoso, y cuenta con una cantidad importante de áreas protegidas como parques nacionales, reservas biológicas, monumentos nacionales y territorios indígenas. Es una zona rica en recursos agroecológicos, siendo la agricultura y el comercio la principal actividad económica.

Sin embargo, Turrialba enfrenta retos ambientales significativos debido a la gestión de residuos y el desperdicio de alimentos. Con una población de más de 73.000 habitantes, cuenta con una tasa de generación de residuos de 0,86 kilogramos por habitante al día, donde el porcentaje de residuos orgánicos asciende a un 63,8% en el sector residencial y un 54,7% en el sector comercial.

Esta situación se ve agravada por la ausencia de una infraestructura adecuada para la gestión eficiente de los residuos orgánicos, así como el cierre técnico del vertedero local. Por esta razón, la Municipalidad de Turrialba se ha planteado la necesidad de avanzar hacia un modelo de economía circular que permita mejorar la gestión de los residuos orgánicos, con participación de toda la comunidad.

Así nace el Proyecto Turri Circular, el cual consiste en el diseño de una plataforma tecnológica municipal que sirva como herramienta para conectar y sensibilizar a los diferentes actores involucrados en el comercio y consumo de alimentos en Turrialba, con el fin de aprovechar los excedentes de alimentos y promover una economía circular local.

A través de esta aplicación se podría crear un mercado digital que facilite a los comercios la promoción de alimentos que estén por vencer, pero que aún son aptos para el consumo o bien que podrían ser utilizados como materia prima en   procesos productivos. Esta simple acción actúa directamente en la reducción del desperdicio de alimentos, reduciendo la cantidad de residuos orgánicos que se generan cada día en el cantón.

Esta herramienta estará dirigida a diferentes tipos de usuario, tales como compradores, administradores y comercios. En un inicio se planea trabajar principalmente con verdulerías, al ser el sector con mayor producción de residuos orgánicos y al contar con una mayor facilidad para participar en mercados digitales.

  • Se proyecta que se podrá prevenir la generación de 119 ton/mes de residuos orgánicos, lo que evitaría la producción de 6 toneladas métricas de metano al mes, mitigando emisiones locales y nacionales de GEI que contribuyen al cambio climático. 
  • Al disminuir el desperdicio de alimentos se espera también una reducción en los costos operativos de la gestión integral de residuos sólidos orgánicos.
  • Generación de datos para el monitoreo de la reducción del desperdicio de alimentos y la gestión de residuos, contribuyendo a mejorar los indicadores locales.
  • La comercialización de excedentes de productos permite recuperar inversiones, reducir residuos municipales, promueve la creación de nuevos emprendimientos y contribuye a la inclusión económica y social de diferentes sectores productivos. En términos ambientales permite no desaprovechar los costos energéticos, el consumo de agua y de insumos agrícolas utilizados, reduciendo en términos generales los costos ambientales para la producción de alimentos. 
  • Desde el punto de vista económico promueve la creación de alianzas para el desarrollo local, brindando oportunidades de capacitación y acceso a un mercado más amplio.
  • El acceso a un mercado digital para ciudadanos, emprendimientos, ONGs y PYMES, con la posibilidad de adquirir alimentos a menor precio y una mayor oferta de productos.

  • Reducción de gases de efecto invernadero (GE) al evitar el envío de 119 toneladas métricas de residuos orgánicos al mes al relleno sanitario. Esto evitaría la producción de 6 toneladas métricas de metano por mes.
  • Reducción de los costos de envío de residuos municipales al relleno sanitario.
  • Reducción de las emisiones directas al disminuir el número de viajes de camiones al relleno sanitario.
  • Reducción de lixiviados, olores y proliferación de vectores y patógenos en los rellenos sanitarios.
  • Extensión de la vida útil de los rellenos sanitarios y reducción de los conflictos socioambientales generados por la coexistencia de las comunidades con esta infraestructura.
  • Promoción de la economía circular de los materiales orgánicos, reduciendo la cantidad de nutrientes desaprovechados que la naturaleza puede reincorporar en los ciclos vitales.
  • Promoción de la participación ciudadana y la implementación de acciones comunitarias de educación y sensibilización.
  • Este proyecto está alineado con el Plan Nacional de Compostaje y el Plan Nacional de Descarbonización.

  • Para implementar un proyecto de este tipo se recomienda contar con el apoyo del gobierno local o la entidad encargada de la gestión integrada de residuos sólidos del cantón.
  • Se recomienda iniciar con un solo sector, y abrir la plataforma digital para incorporar nuevos negocios o productos de forma paulatina. Esto es importante sobre todo en función de las capacitaciones que se deben realizar en temas de sensibilización, gestión de residuos, marketing y uso de la herramienta entre otros.